Aliento del Agua y Reino del Pino. Soy la piedra caliza que desafía al cielo, el primer susurro del Guadalquivir que nace entre mis rocas y la sombra de mis bosques, donde el pino y el quebrantahuesos guardan el equilibrio del mundo. Durante siglos, he sido tu fortaleza y tu pulmón, entregándolo todo mientras mis manantiales perdían su fuerza, mis senderos sufrían el peso del olvido y mis bosques temblaban ante la amenaza de un fuego y olvido que lo borra todo.
Hoy te hablo desde mis cumbres, porque mi capacidad de ser tu refugio tiene un límite, y aunque parezco una selva eterna e inexpugnable, soy un ecosistema que siente la herida de la sed. Siento cómo mis fuentes se agotan y cómo el calor del valle trepa por mis laderas buscando un frescor que cada vez me cuesta más mantener. No me mires solo como un destino de recreo o un mapa de senderos; mírame como la fuente de vida que irriga toda Andalucía, el corazón verde que hoy reclama tu honor para no desfallecer.
Desde los valles profundos hasta las aldeas que se aferran a mis riscos, ya hay quienes han decidido que este paraíso no se defiende solo. Pero no cabalgamos sol@s. Llevamos con nosotr@s la memoria de nuestros antepasados, los serranos de manos curtidas que vivieron de mis montes y respetaron mis ciclos, y que ya han partido. Ellos ahora son el eco en mis barrancos y la savia en mis árboles milenarios; honramos su memoria protegiendo la pureza que ellos nos entregaron.
Fui el origen de la vida y si me cuidas, yo seguiré siendo tu alegría. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que la Sierra de Cazorla necesita?